La idea nos vino a la cabeza en uno de nuestros viajes a Francia. Allí supimos de la iniciativa de algunos ganaderos que hace ya tiempo comenzaron con la explotación de bisontes europeos con fines cárnicos. El éxito de la aventura en el país vecino y la calidad excepcional de la carne de bisonte, nos animó a importar este producto.
Con el bisonte todo son ventajas: su sabor -a caballo entre el buey y el venado-, su bajo contenido en colesterol, su textura... Investigamos, probamos, invertimos tiempo, sabiduría e imaginación, hasta conseguir unos platos rotundos de paladar excepcional.
Si quieres probarlo, tienes una cita el próximo año, repetiremos con nuevos platos y nuevas combinaciones. Lomo de bisonte, taquitos de civet crocanti, carpaccio o raviolis de foie son algunos de los platos que preparamos en marzo. Los del año que viene "ya se están fraguando": superar las expectativas creadas es nuestro reto.